Las palabras de Aurora sorprendieron a Oliver, el cual frunce el ceño y su corazón se acelera.
—tú... ¿Cómo lo sabes?
—¡Eso no importa!— espetó haciendo fuerza para quitarlo de encima, pero es inútil —¡Debías decirlo cuando te pregunté a qué te dedicabas! Pero ahora que lo sé, quiero que te vayas de mi vida
—¿Acaso no fue suficiente con demostrarte quien soy realmente? ¿Crees que te haría daño?
—¡Sí!— lo mira directamente a los ojos —un mafioso siempre tiene la muerte encima, por favor vete,