—¡Esto debe ser una equivocación!— se apresura a decir Aurora al ver la perfección de hombre y esa sonrisa ladina dibujada en sus labios haciendo palpitar su corazón seguidamente
—no lo es.— responde Oliver Emilio Spencer, acercándose a ella con firmeza sin dejar de sonreír y lo peor de todo es que Aurora al tenerlo tan cerca, su boca se le hizo agua, tanto, que tuvo que pasar saliva antes que la baba saliera haciéndole pasar su mayor vergüenza
—¿Te estás burlando de mí? ¡Perfectamente me dijer