NUEVAS ESPERANZAS
Los jóvenes llegaron a Hawai con la más grandes sonrisas de satisfacción.
Reyzel se sentía en una nube, su esposa se había entregado a él al fin y no pensaba dejar de parar hasta que ella recordara por lo menos lo excitante que eran juntos, recordar en como el fuego los abrazabas cuando sus pieles se tocaban.
Antes de salir Reyzel les había avisado a todos de sus planes y estaban de acuerdo en ello, y hasta felices de que se hiciera, porque por algo se debía empezar, ya cada