17. No necesito saberlo
17. No necesito saberlo
Bella cerró la puerta con un sonoro golpe, para que todos se enteraran de lo furiosa que se sentía.
—¡No puedes irte, tía! —gritó al ver a Ava ir a su closet, sacar sus maletas y su ropa, lanzándolas a la cama.
Bella la tomó de la mano luego de que lanzara otro puñado de ropa.
—No voy a quedarme, Bella, no podría compartir la casa que fue de mi hermana con esa mujer. ¡No podré sentarme en la mesa sin pensar que mi hermana fue reemplazada por esa maldita arribista! ¡Es un