Capítulo 278 — Un deseo que no se puede hacer realidad
Edwin suspiró y la persuadió:
—Está bien, nena. Con haber quedado en segundo lugar ya es suficiente. ¡Estuviste increíble! Además, míralos. ¡A duras penas consiguieron el tercer puesto!
—Te escuché alto y claro, Edwin —Jeremy lo fulminó con la mirada—. ¿Estás disfrutando de nuestro fracaso? ¿Eh?
Edwin sonrió tímidamente y respondió: "Debes haberme escuchado mal, Jeremy. Nunca he dicho eso".
En respuesta Jeremy le puso los ojos en