Capítulo 125
La acción de Camila le provocó escalofríos en la espalda a Hada. Mientras caminaban hacia el ascensor, Hada no pudo evitar aconsejarle:
—No le hagas eso a tu auto, ya que no te hizo daño. ¿Y si dañas la puerta? Tendrás que enviarla al taller para que la reparen.
Camila respondió con voz tranquila:
—¿No estoy enojada? No lo creo. ¿Por qué debería estarlo?
—Mira, estoy segura de que todos pueden leer la expresión de tu cara —murmuró Hada—. Sé que te sientes deprimida. ¿Por q