Capítulo 259
Camila se inclinó hacia delante y le pellizcó la carita de bebé, emocionada.
—¡Deja de pellizcarme! —se quejó Samy—. ¿Qué pasa si me desfiguras y tu hija ya no me encuentra atractivo en el futuro?
—En ese caso, buscaré a alguien más guapo que tú —se burló Camila.
—¡No, no puedes! —exclamó Samy.
Los dos discutían juguetonamente, sin darse cuenta de la persona que acababa de llegar. No fue hasta que una sombra cayó sobre ellos que Camila levantó la vista para ver a Lidia parada j