Capitulo 182
A la mañana siguiente, Jeremy abrió los ojos, ya sobrio. Al intentar levantarse, se dio cuenta de que, por fin, podía mover las piernas. Aunque todavía las sentía un poco entumecidas, al menos pudo caminar hacia el baño sobre sus pies.
Quince minutos más tarde, bajó en su silla de ruedas.
—Señor Langley, ya despertó —dijo Camila mientras servía el desayuno.
—Señor Langley, coma más tarde. Tengo que ir a la oficina a resolver algunas cosas. ¿Quiere que llame al señor González par