Capítulo 119
¡Lo sabía! ¡Podía reconocer su piel bronceada en cualquier parte! —se quejó Lena—. ¡Maldita sea! ¡Esa despreciable zorra no solo estaba jugando con dos hombres, sino que además seducía a un hombre más joven que ella!
Lena no podía estar más molesta. A su parecer, ese estúpido Lobo Gris debía estar ciego.
¿Acaso sabía lo puta que era su novia? ¿Y aun así pensaba que era linda?
¡Mierda! ¡Ella no era nada comparada con ella!
Cuanto más miraba Lena las ropas de colores similar