EDEN. CAPÍTULO 12. Un paseo peligroso
EDEN. CAPÍTULO 12. Un paseo peligroso
Los ojos de Camila se abrieron como platos y su cuerpo se puso rígido mientras él echaba a andar.
—Dax…
—Me acusas a mí de cosas horribles, pero ¿quién tiene en realidad la mente cochina aquí? —se carcajeó él—. ¿Has estado pensando activamente es este cuerpazo?
—¿Es una puta broma? —siseó ella.
—No, la broma es que no te voy a tocar ni un pelo, solo voy a bajarte al jardín, mandar a que te compren un traje de baño y dejar que tomes solecito como si fueras l