CAPÍTULO 131. Un enemigo menos
Aquella pregunta hizo que todos permanecieran unos segundos en silencio, y en la expresión de Orson se mezclaban la rabia y el cálculo frío de quien estaba acostumbrado a negociar incluso cuando estaba acorralado. Se limpió con el dorso de la mano la sangre que comenzaba a asomar en la comisura de sus labios y levantó la vista hacia Mark.
—Tiene que haber algo que quieras —dijo con voz áspera, aunque intentando mantener un tono de hombre de negocios—. Algo a cambio de no… involucrar a la policí