CAPÍTULO 103. Una sorpresa desagradable
Cuando la familia finalmente se fue y la mansión quedó en silencio, Lauren no subió de inmediato a la habitación. Se quedó de pie en el salón, mirando la puerta por donde había salido el señor Ellison, como si todavía pudiera escucharlo hablar de herederos y obligaciones, hasta que Mark apareció detrás de ella.
—¿Sigues pensando en lo mismo? —preguntó viendo su cara de preocupación.
—Sí —respondió ella sin volverse—. Y no me gusta nada.
—Mi padre muerde, pero no tanto como él cree —aseguró él a