Katerin ha pasado un día lleno de ansiedad, mirar la gran puerta principal y ver que Zac no llega, le atormenta el alma.
No lo piensa llamar más, tan solo está esperando que llegue la noche, ni tan siquiera la mujer tiene apetito, está emocionalmente apagada.
Katerin no sabe cómo decirle a los niños que se marchan en dado caso que Zac no aparezca.
Pero quizás todo ese estres y angustia le hizo sentir revoltijo, ya que le tocó salir casi corriendo al baño, allí empezó a llorar, porque ama a Zac,