—por favor niños, vayan al comedor , ya los alcanzo— dice Albert, el hombre está preocupado
Los niños miran una vez más a Alondra y luego obedecen, Albert traga grueso y con respeto se acerca a ella.
—señorita— saluda él haciendo una mini reverencia
—Albert tanto tiempo sin verte, todo sigue igual por acá, tal cual como yo lo dejé, por favor que organicen mi habitación— ordenó ella mirando a los alrededores
—lo siento pero... Él señor Ferrero no me ha informado de su regreso, además, es mejor q