Katerin salió muy emocionada del baño, una adrenalina recorre su cuerpo de nada más pensar, en todo lo que Zac Ferrero, le puede hacer, la mujer con una gran sonrisa camina hacia Zac, pero una voz la detiene.
—¡Vaya, vaya!, Pero qué mundo tan pequeño, un lugar tan prestigioso para una simple mujer como tú— habla una mujer con frialdad.
Katerin voltea a mirar y siente dolor en su corazón.
—¿Te sorprende verme?— la mujer despiadada se acerca a ella
—¡¡Tú!!— la señala Katerin y luego aquella muje