CAPÍTULO 98: PRÉSTAMO.
CAPÍTULO 98: PRÉSTAMO.
Sebastián se ajustó los puños de su camisa mientras entraba en el lujoso restaurante. Para su desgracia, el padre de Inesa se había antojado de cenar el mismo día que él cenaría con Isabella. Pero no estaba dispuesto a quedarse demasiado tiempo; escucharía lo que tenía que decir, hablaría sobre el préstamo y se iría.
―Sebastián, qué bueno verte, ―Rodrik se puso de pie y extendió su mano.
Sebastián la tomó y la estrechó.
―Lo mismo digo, Rodrik. Desde que te fuiste a Inglate