CAPÍTULO 75: ¿YA TUVISTE SEXO CON ÉL?
Las manos de Sebastián apretaron el volante con tanta fuerza que sus nudillos se pusieron blancos. Cada risa y gesto de cercanía entre Isabella y Elijah era como una puñalada en su corazón. No podía soportar ver a Isabella en brazos de otro hombre, especialmente de Elijah. La imagen de su abrazo se grabó en su mente, alimentando su furia.
No pudiendo soportarlo más, Sebastián salió del auto y se dirigió hacia ellos. Sus aplausos interrumpieron la atmósfera,