CAPÍTULO 51: UN SIMPLE PEÓN.
CAPÍTULO 51: UN SIMPLE PEÓN.
Inesa terminaba de arreglarse el cabello cuando su celular vibró en la mesita de noche. Se acercó a contestar, y una sonrisa de victoria adornó sus labios.
—¿Qué tal? ¿Está destrozada? —preguntó con una pizca de satisfacción.
—¿Destrozada?! ¡La destrozada soy yo! —gritó Amelia, del otro lado, su voz llena de angustia.
Inesa frunció el ceño, su expresión cambiando a una mezcla de confusión y preocupación.
—¿Qué pasa?
—¡Pasa que esa maldita fue al hotel! No sé cómo ni