CAPÍTULO 38: VERDADEROS SENTIMIENTOS
Las palabras de Sebastián agitaron el corazón de Isabella, y aunque no quería emocionarse, no pudo controlar este sentimiento. Estaban en la sala de estar, la luz tenue de una lámpara iluminaba suavemente el espacio, creando un ambiente íntimo.
—Ella no eres tú —dijo Sebastián, mirándola fijamente.
Isabella sintió un nudo en la garganta. Trató de apartar la mirada, pero no pudo. Había algo en sus ojos que la mantenía atrapada.
—Sebastián, creo que…
―Me gust