CAPÍTULO 29: SABOTAJE.
―¿Hiciste lo que te pedí?
―Sí, señorita, todo se hizo como se ordenó.
Inesa sonrió satisfecha.
―Bien, te has ganado un buen pago. ―Extendió el cheque hacia la mujer y antes de que lo tomara, agregó ―¿Segura que nadie te vio?
―Sí, señorita, me encargué de que no hubiera nadie cerca.
Inesa le dio una mirada penetrante.
―Está bien, pero recuerda, si caes, no te atrevas a relacionarme contigo, ¿está claro?
―No, señorita, no diré nada.
Inesa soltó el cheque y la joven lo guardó