CAPÍTULO 112: UNA MUJER PELIGROSA.
CAPÍTULO 112: UNA MUJER PELIGROSA.
La sala de juntas estaba sumida en un silencio sepulcral. Todos los presentes observaban al oficial con incredulidad.
―¿Asesinato?
―Sí, señor Philips, encontramos pruebas que vinculan a su hija con el occiso ―dijo el oficial con firmeza.
Rodrik negó con la cabeza, la incredulidad pintada en su rostro.
―No, debe haber un error… mi hija no sería capaz de hacer algo así.
―Pues eso tendrá que demostrarlo delante de un juez. Ahora, por favor, necesitamos que nos di