Mundo ficciónIniciar sesiónMientras lo miraba su brazo rodeo mí cadera y acercaba nuestros cuerpos, por instinto coloque mis manos en su pecho tratando de mantener la distancia, aquel hombre tenía olor a cigarrillos y alcohol tan fuerte que me sentía asqueada, empuje su cuerpo, pero su agarre era fuerte.
–Acaso te niegas a cumplir con tú deber de esposa.
–¿Mi deber?







