Mundo de ficçãoIniciar sessãoA lo lejos se podía ver a los señores Pindu acercándo se poco a poco con algo de comer para que Harrison pudiera tener algo de energía.
— ¿Que hace el aquí?— se detuvo por un momento el señor Arthur y volteó a ver de repente a su esposa mientras mostraba en su rostro enojo.
— No lo se, que sinismo tiene él de venir a ver a nuestra hija después de todo el daño que le hizo, no lo entiendo— dijo de repente la señora Graciela.
Ambos se apresuraro







