María Constanza
Así es como le generan a una, un paro cardíaco, lo vi sonreír, acunó mi rostro.
—El padre me dijo varias cosas, y entre esas, es; ¿por qué te alejo mientras sano? —el labio me tembló—, todo lo que me escribiste en esa carta destruyó mis barreras, el que me dijeras que Roció ganó hizo mella en mi alma Pequeña y por eso te escribí la palabra «gracias.» Lograste hacerme reaccionar.
—Me alegra. —Le sonreí.
—Puede que yo te haya enseñado a moverte sobre un pene, —me puse roja y besó