Guillermo
¿Cómo se tomaba una decisión de esas?, Naty estaba tan ilusionada con nuestro hijo que sería una traición. No podía hablar, no podía soltar una sola palabra después del grito que salió de mí, en ese momento una mano llena de arrugas me tomó del brazo.
—Benjamín déjame hablar con Guillermo, estaré en la capilla.
—Está bien padre.
Me dejé arrastrar, no había llorado, me había mantenido firme desde que recibí esa nota de amenaza, caminaba al paso pausado del padre Castro. Para estar en l