CAPÍTULO 272
Thiago no llamó a la puerta. No anunció su llegada. Apoyó la mano en el pomo de la puerta de la oficina de Karla y empujó con todo su peso.
Karla estaba sentada con auriculares inalámbricos puestos y hablando en mandarín fluido frente a la cámara de su ordenador.
Estaba en medio de una