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CAPÍTULO 228
— Bueno —dijo Benicio, estirando los brazos con pereza— aquí estamos. En el paraíso del polvo y los caballos. Vamos a buscar a mamá. Seguro está con Sofía, torturándola con algún detalle insignificante de la gala benéfica.
Thiago no respondió. Bajó del coche y ajustó los puños de su c