CAPÍTULO 215
— Vámonos juntos, Samanta. Ese papeleo lo puedo hacer personalmente —dijo Mateo, y una sonrisa audaz, casi infantil, curvó sus labios magullados— Puedo decirle a mi secretaria que cancele sus billetes, que iré personalmente. Así me libraría de varios cuestionamientos en la oficina, de l