CAPÍTULO 11
Las reacciones de cada niño eran dignas de documentarse, Leo fue el más curioso en el sentido de que se acercó antes que todos a la bandeja que Ava todavía sostenía entre sus manos, aunque mantuvo una distancia prudencial, entonces se ajustó el corbatín, frunció el ceño y sacando una pequeña lupa de su bolsillo dijo:
–Disculpe señorita Ava, ¿podría facilitarme la composición química exacta de esas galletas? Detecto un nivel de azúcar peligrosamente alto para el consumo a