Ivonne Petrova
Aún puedo sentir las manos de Nikolay nalgueándome, acariciándome, y es que ese hombre podía hacerme suya tan solo utilizando sus manos. Sonreí de lado mientras sentía la necesidad de volver a buscarlo para que se volviera a colar entre mis piernas, la verdad, no entiendo cómo, pero mi cuerpo a estado un poco extraño, sonreí de lado mientras mordía mi labio inferior y me ponía a pensar en por qué las ganas horribles de querer vomitar y luego el deseo enorme de querer devorar a mi