Clark se encontraba sentado en el estudio de su casa, mirando fijamente la pantalla de su portátil, donde se reproducían las grabaciones de seguridad del restaurante. Observó cómo su madre, Cindy, se sentaba frente a Nyla con una actitud altiva.
—¡No eres más que la perra de una familia en bancarrota! ¡Tu padre sigue vivo solo porque Clark paga sus gastos médicos!
La expresión de Clark se volvió cada vez más sombría al escuchar las palabras crueles de su madre.
Cuando la vio arrojarle agua a