POV de JOSE
El olor a café cargado y a desinfectante barato llenaba el despacho de Nina, pero para mí, el aire de Madrid nunca había sido tan puro. Estaba recostado en el sofá de cuero, con el brazo izquierdo inmovilizado por un cabestrillo negro y el torso envuelto en vendajes limpios. La fiebre había remitido, dejando en su lugar una lucidez fría y afilada. Ya no era el director general de Vargas Industries, los periódicos matutinos ya hablaban de mi "dimisión irrevocable por motivos de salud