POV de JOSÉ
El frío de Interlaken me calaba hasta los huesos, pero era un dolor que agradecía. Me mantenía despierto, me recordaba que estaba vivo mientras me ocultaba entre los abetos, a unos doscientos metros de la cabaña de los Alcantara. Llevaba mi bufanda roja subida hasta la nariz y un gorro de lana que ocultaba mi cabello desprolijo. En mis manos, los binoculares eran mi única conexión con el mundo que alguna vez fue mío.
—Vamos, Mateo... no te alejes tanto del porche —susurré, mi alient