POV de JOSE
A finales de septiembre de 2026, la primera gran tormenta de la temporada otoñal azotó los acantilados con ráfagas de viento huracanado que sacudían las contraventanas de madera de la villa y hacían que las olas rompieran contra las rocas con un estruendo ensordecedor, pulverizando el agua en una neblina salina que cubría los cristales del estudio.
Para muchos, un temporal de esta magnitud en una casa aislada junto al mar podría resultar agobiante o solitario. Sin embargo, para mí,