POV de JOSE
Habían pasado dos semanas desde aquella llamada telefónica con Nina. Dos semanas desde que firmé los documentos de dimisión definitiva, entregué el control absoluto de Vargas Industries a la junta directiva y empaqué lo mínimo indispensable para desaparecer del mapa corporativo y social que había gobernado mi existencia durante más de una década.
Los titulares de la prensa económica habían dedicado apenas un par de días a especular sobre mi repentina salida. Algunos hablaban de cris