Capítulo 43: Presentaciones.
El regreso a la mansión Bensiali, parecía estar cargado de mucho silencio. Tan pronto como habían regresado a la mansión, Massimo se había encerrado en su estudio privado para charlar con Giuseppe y Akira, imaginaba, sobre la madre del rubio. Aurora no podía evitar sentirse intranquila; Brunella había hecho muchos días de su tierna infancia un verdadero infierno, y ahora que regresaba de entre los muertos, estaba segura de que no estaría feliz de saberla casada con su único hijo.
—Señora Bensia