Capítulo 24: El amor y la ambición.
El vestido de Aurora se resbaló hasta su cintura, después de que ella lo desabrochó por completo, y tomando la mano de su esposo, la pelirroja hizo que Massimo acariciara la piel desnuda de su espalda. El magnate rubio se sentía desesperado, quería tomarla, hacerla suya ya mismo…pero no se atrevió, aquella no era Aurora en su estado más consciente, y no quería que ella se arrepintiera de las decisiones tomadas por ella misma bajo los efectos del alcohol; mucho menos deseaba que ella creyera que