Mundo ficciónIniciar sesiónNadie es perfecto hasta que te enamoras de esa persona.
William Shakespeare
Después de que pronuncié esas palabras, "no pares" Hades me miró con sus ojos grises, me perdí en esos ojos por completo, la sensación de estar en sus brazos hizo que mi corazón latiera más rápido.
Hades alcanzó mis labios con delicadeza, un beso lento al principio y gradualmente se hizo más fuerte, más posesivo, sus manos me acercaron más a él, suspiré ante su toque.Hades tenía un olor maravilloso,






