Mundo de ficçãoIniciar sessãoEsa tarde, mientras trabajaba en su nuevo puesto en el ministerio de comercio, Fabiana pidió un bistec que comió con apetito frente al televisor de cincuenta pulgadas, al lado de su jefe que, desnudo, roncaba bajo las sábanas de la cama de la habitación del hotel en el que se hospedaban. Transmitían una novela en hindi, en la que Fabiana debía adivinar la trama según los gestos, acciones y reacciones de los actor







