Mundo ficciónIniciar sesiónEl camino de regreso desde la ciudad fue silencioso.
Hiroshima quedó atrás lentamente mientras el auto avanzaba por la ruta oscura rodeada de árboles. Las luces de los bares desaparecieron primero. Después los edificios. Finalmente, sólo quedó el sonido del motor y el bosque.
Paula miraba por la ventana.
Leo manejaba con la calma de siempre.
Durante varios minutos ninguno habló.
Pero la escena del bar segu&iac







