Capítulo 17. En tránsito
El avión despegó de Maldivas cuando el cielo todavía estaba gris.
Paula se frotó la frente con las manos y cerró los ojos apenas unos segundos. No había dormido casi nada la última noche. No había logrado calmar la cabeza. Todo se le mezclaba: la risa de Mike en el barco, la llamada de Leo, la sensación de estar en el medio de algo que no terminaba de comprender.
Viajaba sola.
Y ese detalle, que en otro momento habría sido excitante —un vuelo largo, un destino lejano, un hotel reservado a