Me subí encima de su regazo y él aprovechó ese movimiento para trazar un camino de besos hasta mi cuello, por inercia muevo mis caderas encima de él. Lo tomo del rostro, separándolo unos segundos y es cuando veo que tiene un chupetón en el cuello.
Se queda desconcertado cuando en vez de seguir besándolo me quedo mirando fijamente ese pequeño moretón.
— ¿Que? — dice mientras deja de tocarme por debajo de la blusa que llevo puesta.
Retiro sus manos y él me mira aún más desconcertado.
Vuelvo a sen