Su día definitivamente no salió para nada como lo había planeado.
Hizo que los de seguridad se llevaran al pelirrojo fuera de sus instalaciones y se sentó en su escritorio. Respiró hondo.
Ciabel era una caja de sorpresas. No la podía imaginar con alguien como Víctor. Al menos no en la actualidad. Recordaba que le encantaba ser tratada como la reina que era y ese tipo trataba a los demás como si no fueran nada y estuviera por encima de todos ellos. De todas formas, si lo ponía en comparación c