Anteriormente, era la chica que solo quería ser parte de todo lo que mis padres hacían, jamás quería que prefirieran más a mi hermano que a mí, sin embargo, en este momento deseo ser la misma chica, esa que obedece y se esconde.
El señor se suelta a reír y me dice que la chica que se casará no es ningún fantasma, ya que asegura que eso hay que dejarlo para los pequeños que fantasean mucho.
Leo nuevamente quiere interferir, pero mi padre se lo impide diciéndole que no hay nada que hacer y que pu