Punto de Vista de Richard
—¿Qué demonios estás diciendo? —Aparqué la mesa de un empujón y caminé a zancadas hacia él.
Él tartamudeó: —Yo... yo...
—No me vengas con esa puta mierda, no te atrevas... ¿En qué estabas pensando exactamente? ¿Cómo pudiste permitir que algo así sucediera estando tú presente? —Golpeé la mesa con fuerza antes de erguirme cuan largo soy, cerniéndome sobre él.
Mi corazón latía a mil por hora y sabía que tenía que actuar. Nina era la única carta que tenía contra Reina; no