Punto de vista de Reina
—Dios, Reina...
—Mamá... —susurré mientras intentaba incorporarme en la cama, pero ella me contuvo, impidiéndome que lo hiciera.
—¿Qué carajos te pasó? Estaba muerta de miedo. Tu secretaria me llamó diciendo que te habías desmayado, te trajeron a prisa para acá y...
—Tómate un maldito respiro, mamá —le dije. Mi voz salió casi en un hilo. Intenté recordar qué carajos me había traído a este hospital, pero por más que me devanaba los sesos, no lograba recordar absolutamente