—Ya sé que estoy viejo— Ríe entre dientes y vuelve a depositar un beso en mis labios, pasa su mano derecha entre mis cabellos, poco a poco lo lleva hasta mi nuca y profundiza el beso, luego de unos momentos, nos separamos. —Pero si quieres salir, por mí no hay ningún problema.
Le dije que quería ir a Delirio rojo, él se mostros sorprendido, claro, pero le dije que ese lugar me dio uno de los recuerdos más hermosos de mi vida, asintió con la cabeza y me dijo que estaba bien. Con el plan en march