Alejandro reflexionó por un momento,
—En lugar de que te preocupes tú misma por esto, sería mejor que dejemos que Mariano resuelva este problema por sí mismo.
Ximena apretó los puños,
—¡Esto no es solo asunto de Mariano! ¡Simona era mi amiga! ¡No puedo tolerar que alguien que le hizo daño quede impune!
Alejandro tomó las temblorosas manos de Ximena,
—Lo que decidas hacer, estaré contigo, pero necesitas pensar bien por dónde empezar con esto.
Ximena bajó la mirada, pensando en qué hacer a cont