—¡Kerri!— llamó Ximena. —¿Qué pasa?
Kerri respondió:
—G, está lloviendo. El conductor dice que es muy peligroso conducir. ¿Qué dice tu conductor?
Ximena tranquilizó:
—Dile al conductor que tenga cuidado al manejar. Estamos a solo media hora y media de llegar. Aguanta un poco más, no podemos detenernos aquí.
—Estoy bien— dijo Kerri. —Lo importante es si tú estás asustada o no.
Ximena respondió:
—No te preocupes por mí, no tengo miedo.
—Entendido— Kerri estaba a punto de colgar el teléfono cuan