Alejandro se preguntaba una y otra vez:
Si aquella noche hubiera seguido su corazón y hubiera salido a buscar a su hermana, ¿hubiera sido diferente pues el desenlace?
Pero sus pasos se detuvieron en la puerta. Pensó que Lucía siempre regresaba. Por más que la regañara, era su hermana y él su único familiar. ¿A dónde más podría ir?
Alejandro fue a la comisaría a reportar la desaparición. El policía le preguntó de manera normal:
— ¿Cuántos días lleva desaparecida?
— Siete días —respondió con exact